El edificio

Si algún día muero —que acabará siendo irremediablemente— y si algún día alguien decide investigar «mi obra» verá que tuve una época en la que me dió por dibujar y pintar casas y edificios.

La investigación concluirá que esto sucedió a mediados de 2025 y utilizaba tinta, acuarela, acrílico, lápices de colores, pastel, marcadores al agua y al alcohol… cualquier cosa que me sirviera.

Y el loco estudioso la rematará con un seguramente, como cualquier venazo que le daba, acabó diluyéndose o el resto de obras acabó desapareciendo en algún contenedor.

Así, con toda mi obra.